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Grefg en su intervención de Club113
Grefg en su intervención de Club113 / Movistar eSports

Ubeat Live: quien mucho abarca poco aprieta

El evento catalán mezcló esports, influencers, freestyle, cultura urbana y de manera testimonial tecnología (VR, realidad aumentada, photocalls virtuales...) en un mix quizá demasiado amplio.

Que en la nota de prensa del Ubeat Live Fest combinen asistentes virtuales con espectadores para dar “una audiencia acumulada de 760.000 personas” no es una buena señal. El pabellón 2 de la Fira de Barcelona (habitual flagship de eventos como el MWC) tenía ocupado como mucho el 30% de sus 47.000 m², lo que daba especialmente en la zona del escenario multiusos un aspecto desolador.

Modesta interacción entre la supuesta alianza esports/freestyle e inexistente promoción de la parte cultural. Esta última consistía en un mural de Ricardo Cavolo (artista MUY reconocido) que sorteaba un NFT en condiciones que no se explicaban bien en la feria, relacionado con donaciones benéficas. Sólo el mural, abandonado en mitad del pabellón y sin apoyo de otras obras o artistas, era algo que directamente estaba fuera de lugar.

Para los medios de comunicación, eran todo facilidades y acceso ilimitado, con buena información y excelente comunicación, así que en esa parte un gusto. ¿Los asistentes? Muy satisfechos con la climatización y se notaban los años de pandemia en muchos de ellos: contentísimos por ver de cerca (o de lejos) a sus jugadores/influencers favoritos, y porque regresaran los eventos presenciales.

Lo malo es que, directamente, no había muchas personas para medir el pulso bien. Se nota que vendieron por debajo de las expectativas y el corrillo de expositores (clubes, stands independientes, patrocinadores, restauración) no parecía muy satisfecho. No es una sensación: algunos lo decían abiertamente (“esto es un desastre”, llegó a comentarnos, con gente delante, la responsable de un stand).

Algunos medios locales, como El Nacional, apuntaban a 15.000 asistentes presenciales en los tres días de evento. Con las dimensiones del pabellón 2, si todos hubieran ido el mismo día a la misma hora, habrían cabido bastante bien dentro. Si lo divides entre 72 horas, pues imagínate el aspecto…

Importante en sensaciones del público la oferta gastronómica: precios criminales y la sorprendente moda de no poder pagar con tarjeta. Las opciones son o efectivo o un curioso sistema de recarga de pulseras, en el que si te sobra dinero tienes que reclamarlo para que te lo devuelvan. Incomprensible desde un punto de vista de reputación, todos los usuarios mosqueados y algunos se resignaban a tener que salir fuera para comer.

La presencia de DJ Mario pasó desapercibida para muchos asistentes, que se enteraron de que andaba firmando camisetas y jugando partidos de FIFA (concretamente dos) cuando ya se había marchado, y ni las explosivas declaraciones de TheGrefg despertaron el interés de un respetable que abandonaba poco a poco el escenario donde estaba dando una entrevista a los chicos de Club 113. Lo normal es terminar con más público del que empiezas, fue raro ver el proceso inverso.

Solo Ibai logró mover multitudes relativas: echarse una foto con él suponía una cola de más de una hora y el escenario del mundial de globos tenía unas 200 personas congregadas a dos horas de que comenzara. Literalmente 100 veces menos expectación que una semana antes en la Velada 2, aunque sea injusto compararlo con el mayor evento de la historia del sector streamer.

Opinión objetiva: batacazo, y es una lástima. Opinión subjetiva: le faltó interacción, elegir la Fira de Hospitalet fue un error, teniendo el más contenido y accesible pabellón de Montjuic (céntrico e icónico, sin eventos este finde) y sobre todo hacerlo coincidir en fechas con DreamHack Valencia (un clásico de los esports) dividió fuerzas en un sector de tamaño notable pero moderado.

Apostar gran parte de tus cartas a Ibai fue un exceso de confianza que les salió mal, y el público rondaba las dos docenas de stands sin muchas actividades u ocio para pasar el rato. En un Mobile World Congress, en ese mismo pabellón caben fácilmente 200 expositores.

Oportunidad desaprovechada y, creo, mala reputación para los que invirtieron en Ubeat Live Fest. Para que se celebre una segunda edición van a tener que convencer a mucha gente de que el primer intento era una prueba, y completar una agenda realmente interesante. No es imposible, pero va a estar difícil.

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