Daniel José Santomé Lemus, más conocido como Dalas Azahar Blanco, más conocido como Dalas Review
Daniel José Santomé Lemus, más conocido como Dalas Azahar Blanco, más conocido como Dalas Review / @Dalasito / Instagram

Dalas Review contra ElRubius: la batalla imposible

Dalas arremete esta vez contra el mayor creador de contenido de España, dejando caer que tiene trapos sucios sobre él que podría publicar en un vídeo. Un punto más en el larguísimo expediente del canario, que rompe todos los récords de polémicas en su gremio.

En la vida del redactor, como en la vida de cualquier currante, hay temas sobre los que te gusta escribir más que sobre otros. Historias de superación, de liguillas pequeñas, de jugadores incansables, de momentos mágicos que francamente inspiran solo con ponerlos por escrito. Una gozada cuando encuentras un tema así.

Luego hay asuntos sobre los que el origen del mismo no te deja cómodo, pero aun así sabes que puedes hacerlo bien y explicar una idea, encontrar un orden a lo que parece caos y hacerlo interesante como para que el lector quiera saber más del tema. Si te gusta escribir, como es mi caso, el reto es mayor que el descrito en el anterior párrafo, lo que también tiene su cosa.

Esta es la tercera vez que opino sobre un tema toca un poco de lado (o un mucho) a los esports, pero que vuelve a ser actualidad. Y el medidor que utilizamos para valorar si un tema es o no susceptible de ser publicable en Movistar eSports es la cantidad de personas relacionadas con el sector que hablan de ello. Es lo que sucedió esta mañana con ElRubius y Dalas Review. Y relación tiene, aunque no guste a todo el mundo.

El contexto es el siguiente: el 8 de abril, ElRubius estaba jugando a Valorant con Mixwell, Ulises Prieto, Sr Cheto, Ibai Llanos, Alexby, Orslok, Lolito y Revenant. Una buena banda que se tomó las partidas con cachondeo (como debe ser), y al acabar las mismas, continuaron tirándose pullitas amistosas por redes sociales.

En respuesta a un tuit de la cuenta oficial de Valorant, Revenant se rió un poco de ElRubius, y este respondió con una frase que es un 'corta-pega' de cierto youtuber abonado, quiera o no, a la polémica. Y que como tantas otras cosas, se ha vuelto meme.

11 días después de ese a todas luces cándido tuit, Dalas Review se ha dado por aludido. Si todos tenemos los horarios trastocados con la cuarentena, Dalas parece que un poco más, ya que a las seis y veinte de hoy domingo se hacía eco de la mofa. Y por ahí él no pasa. 

Transcribo para que los devenires de Twitter o problemas técnicos no borren el post en cuestión: “¿se puede ser más falso y payaso [emoticono] que rubensito [sic]? Luego va de que él no se mete con nadie, pero la realidad es que todo empezó por un ataque gratuito suyo hacia mí en 2018, y aquí sigue burlándose de algo serio”. Y adjunta una captura para que todo el mundo sepa del ultraje.

Esto hace que por lo menos un servidor se pregunte sobre qué cosas hacen reír a Dalas. ¿Le gustará Friends? ¿Se escandalizará cuando en Los Simpson caricaturizan a los españoles? ¿Soportaría oír un chiste que le tenga a él como protagonista, fuera del color que fuera? 

Por hacer un inciso, me parece apropiado señalar que Dalas habla sobre absolutamente cualquier tema, normalmente con poco aprecio: “El arte moderno es una mierda”, “No soy de izquierdas ni de derechas”, “La ley de violencia de género es aberrante” o “La sidosa poesía moderna” son frases que abren algunos de sus vídeos, que le separan abismalmente de contenidos como Fortnite o Karmaland. Y por tanto, del resto de youtubers. 

Dalas no se cansa de decir que alguien que pasara lo que él ha pasado muy probablemente “se suicidaría”. Y lo dice sin rubor frente a una audiencia millonaria, además de otras muchas cosas que por no repetirlas las puedes encontrar aquí y aquí. El caso es que si está tan afectado por su pasado como para no aguantar ni una sutilísima mención, quizá está en el negocio equivocado.

Lo peor del tuit anterior es la respuesta que él mismo se da y que vuelvo a transcribir completa: “Pronto contaré todas las cosas que me estuve guardando sobre Rubius desde 2012. Realmente es muy triste que rubensito [sic] ha hecho cosas horribles, pero de él nadie se atreve a hablar porque todos quieren caerle bien para rascar famita. Pues las contaré yo (y son un secreto a voces)”. ¿Soy yo o suena a amenaza?

Respondiendo a otro fan, adelanta el atroz contenido del hipotético vídeo: una supuesta rencilla porque Dalas salió hace ocho años con una ex de ElRubius. A partir de ahí Dalas empieza a dar detalles que solo se escuchan en ese tipo de programas que “nadie ve” pero que son líderes de audiencia. Si quieres saber más, ve a las redes de Dalas, pero yo no lo recomiendo.

En vez de cotilleos, hablemos de números. Recordemos que estos no son sinónimos de calidad, pero sí dan una idea de la popularidad. Pues bien, Rubius cuadruplica a Dalas en seguidores de YouTube, tiene diez veces más followers en Instagram y multiplica por cien (un uno y dos ceros) su relevancia en Twitter comparada a la de su compañero de profesión, que no de correrías. Y eso sin contar los torneos benéficos en los que ha participado de manera presencial, por ejemplo.

Su impacto cultural le lleva a estar por encima de Katy Perry en YouTube y solo 90.000 seguidores por detrás de Taylor Swift, o sea, top 25 influencers a nivel mundial. Además, ha hecho campañas publicitarias con Will Smith, tiene una serie de televisión con dos temporadas por ahora y un sinfín de colaboraciones con multinacionales que confían en él por tener, no lo neguemos, una imagen aparentemente intachable.

 

Si hablamos de los méritos públicos de Dalas, el párrafo es más corto. Los tiene, ojo, pero lo reconozca o no, su expediente es muchísimo menos lucido. No he conseguido encontrar ningún acto benéfico en el que haya participado, y para mí el contenido menos sarcástico que he podido ver es un vídeo donde permite que le maquille su hermana. Es de 2016.

Sacar un vídeo aireando trapos sucios no es nada que no haya hecho antes en cientos de ocasiones (que le pregunten a AuronPlay), pero arrepentirse y pedir perdón por ello tampoco sería nuevo para él (que le pregunten a AuronPlay). Una estrategia que a base de repetir una y otra vez le acaba definiendo.

Logan Paul, un peso pesado de los youtubers norteamericanos, organizó un combate de boxeo con su rival KSI. Entre ambos sumaban 43 millones de seguidores, seis menos que los que se juntan entre los protagonistas de este artículo. Semejante batalla parece imposible en España, si bien seguro que tenía una audiencia por las nubes. Por soñar...

Pero seamos realistas: el origen de esta situación de Dalas vs. Rubius fue una partida de Valorant, y Rubius no se ha pronunciado públicamente sobre Dalas y es muy dudoso que lo haga. Si de mí dependiera, yo solucionaría el “encontronazo” de una manera más elegante y menos física: enfrentándose en una partida al nuevo shooter de Riot. Lo malo es que uno de ellos posiblemente tendría dificultades para encontrar compañeros de equipo.

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