Cuando Ibai perdió el combate / Ibai (Twitch)

Firmas de opinión

Cuando Ibai perdió el combate

La presentación de David Bustamante como nuevo boxeador para La velada del año 2 no resultó como se esperaba. Sin contar las filtraciones.

Cualquiera que me haya leído o preguntado mi opinión sabrá que soy admirador de Ibai. De su trabajo y de la imagen que da como streamer. Me sabe mal darle algún palito de vez en cuando, pero entre nuestras obligaciones está la de contar todo tal y como ocurre. Y, cuando se tercie, ofrecer nuestra opinión en columnas de este tipo.

El vasco tenía ayer uno de esos días en los que todo solo podía salir bien, pero que al final salió realmente mal. Tenía que anunciar un nuevo boxeador para su velada, el inicio de la venta de entradas y las actuaciones musicales. Pues, bueno, rozó el desastre absoluto.

Es aquí donde podéis pensar que la culpa no fue suya. 'Maldito realizador, que pinchó la imagen antes de tiempo'. Os equivocáis. Es evidente que mostrar todo —nuevo boxeador y artistas— fue un error grosero. Seguro que el responsable quiso desaparecer de la faz de la Tierra en ese momento, pero fue un fallo humano. Puede ocurrirle a cualquiera, aunque lo haya ensayado cientos de veces. A la próxima no le ocurrirá, espero.

El propio Ibai metió la pata cuando días atrás filtró que Jaime Lorente era el boxeador que se bajaba de la velada sin pretenderlo. No lo dijo tal cual, pero se le escapó que buscaban un rival para Jagger. Todos podemos cometer filtraciones sin querer. Hay que andar con cuidado, pero oye, es algo que puede ocurrir.

Lo que no debería consentirse, y se hace porque esto es Twitch (sic), es que el presentador de un evento de este tipo dé la apariencia de importarle poco cómo transcurra. Ibai desconocía dónde se iban a vender las entradas, no sabía quién iba a entrar al programa o si iba a ser en directo o en un vídeo pregrabado. Y lo peor de todo es que lo admitía sin ningún pudor. Todos queremos y amamos la naturalidad de Ibai, pero hay veces donde no hay que mostrarla.

Echar un vistazo a la escaleta del programa —quiero creer que hacen una— ayuda a saber qué va a ocurrir en el directo. Aunque sea cinco minutos antes de comenzar para evitar confusiones y no parecer estar totalmente perdido. Que esa es otra, la puntualidad en Twitch no se conoce ni se conocerá. La excusa fue una llamada de teléfono. Mañana será otra. Mientras a los viewers no les importe mirar durante 20 minutos una pantalla de carga cuando ya se llegaba más tarde de la hora indicada, lo seguirán haciendo.

Días como el de ayer, desgraciadamente, ocurren más de la cuenta. Tienes todo el hype del mundo por anunciar algo que sabes que va a gustar y todo acaba torciéndose. Sin embargo, cuando ocurre por causas ajenas, no queda otra que lamentarse de la mala suerte. Pero cuando pasa porque no se ha preparado lo suficiente es entonces cuando se debería levantar el brazo, reconocer el pecado y mejorar para la siguiente ocasión. No se puede justificar todo con el número de espectadores. Ibai perdió este combate, pero nadie duda de que le quedan infinitos rounds para hacerlo mejor.